Luis María Frómeta, mejor conocido como Billo, creador de la orquesta,
nace el 15 de noviembre de 1915 en la ciudad de Santo Domingo, capital de
la República Dominicana. Años después se traslada,
junto a su padres y hermanos, a residenciarse en San Francisco de Macorís,
ciudad del interior de la república. En la escuela primaria era materia
obligada la música, asistiendo diariamente a la academia antes de
entrar a clases.
En esa academia aprende teoría y solfeo con el profesor Sixto
Brea, armonía y composición con el profesor Rafael Pimentel
y saxofón y clarinete con el profesor Oguis Negrete.
Conoció en esa academia a dos compañeros que fueron sus
grandes amigos: Simón Damirón y Rafael Minaya (Tatán).
Billo a los 15 años fue fundador y primer director, con el grado
de Capitán, de la Banda del Cuerpo de Bomberos de Ciudad Trujillo,
compuesta por 48 profesores. Lo que fue una buena oportunidad para practicar
y ampliar sus conocimientos de armonía y composición, así
como sus pasos en el campo de la instrumentación. También
fue fundador de la Orquesta Sinfónica de Santo Domingo.
En el año 1933 se traslada de nuevo a la capital y comienza a
dar clases de guitarra a domicilio, hace arreglos pequeños para
conjuntos musicales y es cuando conoce a un amigo invalorable que le proporcionó
trabajo en un teatro como saxofonista en la orquesta que acompañaba
a los artistas que pasaban por la ciudad. Este joven brillante, estudiante
de violín no era otro que Freddy Coronado, quien lo anima a formar
un grupo que se llamó Conjunto Tropical y que trabajaba en la emisora
de radio HIN.
La reunión de Freddy Coronado, Simón Damirón, estudiantes
de Ingeniería, Ernesto Chapuseaux y el Maestro Billo, estudiantes
de Medicina, dio como resultado la formación de una orquesta de
baile que se denominó Santo Domingo Jazz Band, la cual fue dirigida
por Damirón al principio y luego por Billo, al irse el primero
a vivir a Puerto Rico.
Billo al ingresar a la Universidad de Santo Domingo como estudiante
de Medicina tuvo que abandonar toda actividad musical hasta que su inclinación
natural lo obligó a retirarse a los tres años de estudio,
dedicándose por completo a sus funciones como director de orquesta.
Billo y sus compañeros de orquesta parten de Santo Domingo el
26 de diciembre de 1937, del Puerto del Río Ozama a bordo de un
barco llamado "Sordwagen", teniendo que viajar en la carbonera,
sin comida ni la más mínima atención, teniendo que
comer naranjas, pan, queso y algunas cosas más para alimentarse
durante el viaje.
Según las palabra del propio Maestro Billo Frómeta, la
orquesta no era sino una copia de las de moda en aquel entonces: Orquesta
de Rafael Muñoz de Puerto Rico y la Casino de la Playa de Cuba.
A Venezuela llegaron el 31 de diciembre de 1937, para tocar en el Roof
Garden, primer local danzante de prestigio en la Caracas de entonces,
ubicado en pleno centro de la ciudad, en la esquina de La Torre, frente
a la Plaza Bolívar. Los hermanos Sabal, dueños del Roof
Garden, decidieron cambiarle el nombre de la orquesta por el de Billo's
Happy Boys. Este cambio de nombre produjo protestas en la República
Dominicana porque se evitaba la mención de la capital de aquel
país. Este inconveniente y la prórroga consecutiva del contrato
fueron obligando a los músicos y cantantes a permanecer en la ciudad
de Caracas, cada uno de los integrantes de la orquesta ganaba 73 bolívares.
In
cluyendo al director. Para aquella época no había programas
de radio con orquesta, por lo que Billo se limitaba a sus actuaciones
en el Roof Garden todos los día, menos los lunes, de 10 de la noche
a 4 de la madrugada, más el Vermouth Danzante de los domingos entre
las 12 del mediodía y las 5 de la tarde. Radio Caracas transmitía
los bailes.
En 1939 Billo se vio afectado por el tifus, los médicos dijeron
que era imposible salvarlo. La orquesta se disolvió.
Pero Billo hizo quedar mal a los médicos y meses después,
tras haber perdido el cabello, volvió a tomar la batuta y el saxofón.
En 1958, a la caída del gobierno del General Pérez Jiménez,
Billo sufrió una serie de ataques, quizá desatados por la
envidia ante los éxitos que cosechaba, teniendo que enfrentar demandas
y hasta un veto por parte de la Asociación Musical de D.F. y Estado
Miranda, prohibiéndole actuar de por vida en Venezuela.
El maestro Billo Frómeta se va a Cuba donde realiza algún
trabajo musical y graba con una orquesta integrada por músicos
de la isla.
En esa breve época de Billo en Cuba son varias las grabaciones
que se editan en Venezuela con los sellos disqueros "Sonus"
y "Venevox", en las cuales cantan Víctor Piñero,
Alberto Beltrán, Pío Leiva, Carlos Díaz, etc.
En mayo de 1960 regresa Billo a Caracas y le es levantado el veto en
una asamblea de la Asociación Musical convocada para tal fin, que
en su mayoría vio como injusta y personal la medida en contra del
Maestro.
Su gran ilusión se iba a cumplir el día 28 de abril de
1988, dirigiría la Orquesta Sinfónica de Venezuela en el
majestuoso Teatro Teresa Carreño, en el marco del homenaje que
por sus cincuenta años de vida artística en Venezuela le
brindaría Caracas, esa Caracas a la que tanto le cantó,
sus mejores amigos y artistas que le acompañaron durante su carrera
musical, iban a cantarle en un concierto en su honor.
Pero un día antes, el 27 de abril de 1988, cuando termina el ensayo
de la canción "Un Cubano En Caracas" sufre un derrame
cerebral, la emoción que le produjo el momento, lo hizo desplomarse
ante la mirada de los músicos que minutos antes lo aplaudieron
de pie. El Maestro Billo muere una semana después, el 5 de mayo
de 1988.
Con la muerte del Maestro Billo se cierra una página importante
en la historia musical venezolana, por cuanto su orquesta animó
el espíritu nacional y le enseñó a querer no solo
a la música nativa, sino también el excepcional merengue
de su tierra que llevaba en su sangre, en su oído musical y componía
con extraordinaria facilidad cada una de sus canciones o piezas musicales
que luego interpretaría con su famosa orquesta Billo's Caracas
Boys.
El Maestro Billo ocupó en vida y ocupará por siempre, un
lugar muy especial en el mundo de la música popular latinoamericana.
Fue músico de nacimiento, intuitivo en el sentido de que aún
descartando sus muchos años de aprendizaje teórico y la
constante práctica y ensayo, llevaba en su sangre el don melódico
y rítmico, además era observador estudioso de la idiosincracia
popular, la que siempre supo captar genuinamente y traducir al pentagrama
con sencillez, por eso triunfó una y otra vez por encima de los
obstáculos que se le presentaron en su agitada carrera musical
de 50 años en Venezuela y el mundo bailador.
Esta fue la vida de un hombre que se convirtió en el gran personaje
de la música bailable de Venezuela, que compartió gratos
momentos con su música y ha sido el más aplaudido director
de orquesta en Venezuela con su orquesta Billo's Caracas Boys, la orquesta
más popular de Venezuela.